El estratega se mueve en un proceso más
intuitivo que racional desenvolviéndose en un estado
mental de visión hacia el futuro más que en un
riguroso análisis, representa un pensamiento generativo
más que adaptativo es la dinámica interna que
lo caracteriza.
Su entorno es la fuente de información
de la que se alimenta del cual configura y construye su proceso
de definición estratégica.
Las características de un estratega
requieren manejar con flexibilidad la incertidumbre y la ambigüedad
presentes en los procesos de cambio.
El estratega no es reactivo, no reacciona
ante hechos que se vayan sucediendo sino que actúa con
proactividad, anticipándose con visión, con mentalidad
de oportunista, atributos constituidos como una actitud de vida.
La visión personal del estratega
esta inmersa en el proceso de creatividad e innovación
adaptándose a condiciones de incertidumbre que puedan
surgir en un futuro.
Si no existen condiciones en el medio en que se desenvuelve
el estratega las establece y les da forma, con la habilidad
de responder a estímulos no previstos de manera apropiada.
Esencialmente se trata de la habilidad
de poder reconocer la necesidad de cambio o adaptación
a las nuevas condiciones del medio que le exige una adaptación
a él, para esto dispone de acciones concretas a realizar
comprendido por las estrategias y las tácticas .
La personalidad del estratega no se ajusta a lo que pueda suceder
para después reaccionar, sino que eleva su visión
anticipándose a los acontecimientos, visión hacia
el futuro asumiendo esto como una condición de vida.
¨Sin vision no hay ocasion¨.